El Respeto-Ogbe Obara

En el Odun Ogbe Obara nace uno de los valores principales que le permite  los seres humanos relacionarnos y vivir en comunidad.

El respeto o reconocimiento es la consideración de que alguien o incluso algo tiene un valor por sí mismo y se establece como reciprocidad: respeto mutuo, reconocimiento mutuo. El término se refiere a cuestiones morales y éticas, es utilizado en filosofía política y otras ciencias sociales como la antropología, la sociología y la psicología.

El respeto en las relaciones interpersonales comienza en el individuo, en el reconocimiento del mismo como entidad única que necesita que se comprenda al otro. Consiste en saber valorar los intereses y necesidades de otro individuo en una reunión.

 


 

El Respeto es una de las bases sobre la cual se sustenta la ética y la moral en cualquier campo y en cualquier época.

Uno de los filósofos que mayor influencia ha ejercido sobre el concepto de respeto en el mundo de la academia ha sido Immanuel Kant. En su filosofía moral este pensador sostiene que los seres humanos deben ser respetados porque son un fin en si mismos. Al ser un fin en si mismos poseen un valor intrínseco y absoluto. Por este motivo es que los seres humanos tenemos este valor tan especial, llamado por Kant la "dignidad".

Aunque el término se usa comúnmente en el ámbito de las relaciones interpersonales, también aplica a las relaciones entre grupos de personas, entre países y organizaciones de diversa índole. No es simplemente la consideración o deferencia, sino que implica un verdadero interés no egoísta por el otro más allá de las obligaciones explícitas que puedan existir.

El respeto como la honestidad y la responsabilidad son valores fundamentales para hacer posibles las relaciones de convivencia y comunicación eficaz entre las personas ya que son condición indispensable para el surgimiento de la confianza en las comunidades sociales.

Muchos Odù de Ifá retratan al respeto como la esencia fundamental de la tradición yorùbá, trasladándolo a todos los aspectos, bien sea respeto por uno mismo, los mayores, los niños, el trabajo, las mujeres, los compañeros, y hasta la misma vida. Para que un ser humano pueda tener una existencia pacífica y próspera debe tener al respeto como uno de sus valores intrínsecos.